Tiene
muchas singularidades y a ellas me quiero referir en esta serie de artículos
que pretenden ayudar a descubrir este barrio de la ciudad de Valencia y una
parte de su fiesta.
El
programa de actos es denso. Todos los días se suceden las procesiones hasta
bien avanzada la noche. Sin embargo y ante la imposibilidad de verlas todas, me
he decidido a resaltar algunas de ellas. Una por día. Así, de la mano de la Semana Santa
Marinera, podrá también conocer aspectos
arquitectónicos, singularidades gastronómicas, descubrir su luz singular…
A
través de tres artículos, trataré de complementar la explicación de algunas
procesiones, con otros detalles que le permitan mejor conocer esta barriada
donde la ciudad y el mar se funden en un abrazo.
El Viernes
de Dolor es día de trabajo. Sin embargo, en el Marítimo, también es día de
preparaciones. Desde el anochecer las imágenes de la Virgen de los Dolores van a
recorrer sus calles, acompañadas por sus fieles granaderos. Con sus elegantes uniformes con reminiscencias a
soldados napoleónicos, los granaderos han custodiado desde tiempos inmemoriales
las imágenes de la Dolorosa
y la Soledad.
Me permito sugerir la posibilidad de acudir,
alrededor de las 21,30 h., a la calle de la Reina en su confluencia con la Av.Mediterráneo.
Podrá tomar algún tentempié en la Cafetería Mont Blanc. No tardará mucho en pasar la
procesión por la contigua calle de la Barraca.
En ese punto estratégico, a las 22 horas, podrá contemplar el
inicio de la procesión de los Siete
Dolores, en la que la
Hermandad de María Santísima de las Angustias, procesiona con
la Virgen al
Pie de la Cruz. Se
trata de una procesión silenciosa, donde las albaes saludan la presencia de la Virgen.
Es una buena ocasión para acudir a
establecimientos como Casa Montaña
por donde, más tarde, pasará la procesión enfilando la estrecha calle del
Arcipreste Vicente Gallart.
El Domingo
de Ramos la luz suele inundar las calles del Marítimo. Es una buena ocasión
para visitar el Grao, donde a las
11.00, frente a las Atarazanas se bendicen las palmas y se inicia la procesión.
Las Reales Atarazanas fueron
edificadas en 1338, aunque fueron ampliadas en varias ocasiones. Cinco amplias
naves donde se construían las embarcaciones que surcarían el Mediterráneo. Junto
a ellas, en la Iglesia de Santa María del Mar, la más antigua
del Marítimo, está la venerada imagen
del Santísimo Cristo del Grao, que llegó sobre las aguas un 15 de agosto de
1411.
Después es una buena oportunidad para visitar
el puerto y el paseo marítimo, donde podrá tomar el sol y tomar un aperitivo en
cualquiera de los muchos establecimientos. Y si se le ha hecho hora de comer,
puede ser un buen lugar. La Pepica , La Marcelina , la alegría de la Huerta , la Murciana o El Bobo
son establecimientos que gozan de tradición y prestigio.
Espero que el reponer fuerzas y el descanso
le anime a adentrarse por las calles del Cabanyal.
La contemplación de sus fachadas
modernistas le permitirán hacer tiempo antes de llegar hasta la plaza de
los Ángeles, donde a las 18,30 la
procesión en la que participan todas las cofradías y Hermandades, acompañará
las imágenes hasta las casas donde permanecerán los días de la Semana Santa.
Pero
de eso ya hablaremos en el próximo artículo.
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