miércoles, 27 de febrero de 2013

LAS COSAS MAL HECHAS SIEMPRE SALEN CARAS

      No pensaba escribir de nuevo, tan pronto, sobre el inexistente Museo Marítimo de Valencia que, les recuerdo, fue creado por el Ayuntamiento en el año 1971.
      Sin embargo, una noticia aparecida recientemente en un diario de la ciudad, me invitan a hacerlo, provocando el título que encabeza este artículo. La noticia hablaba de una exposición en las Reales Atarazanas del Grao con maquetas navales y otros posibles fondos que formaron parte de la primera época del museo, cuando estuvo instalado en las Torres de Serranos. 
      Leyendo la nota, me asaltó una pregunta. Si durante el año 2014 va a presentarse esta exposición, ¿por qué esta iniciativa no se aprovecha para iniciar la recuperación del Museo Marítimo? Si leen este artículo en alguna instancia municipal, seguro que se apresurarán a proclamar que esa es su intención. Yo, sin embargo, no me lo creo. ¿Por qué? Pues porque para ello, si se quiere hacer bien, se necesita trazar una estrategia adecuada que permita alcanzar el objetivo deseado. Y estoy seguro de que, si la tuvieran, lo anunciarían a bombo y platillo. De otras parte, eso  supondría, además, hacer las cosas bien y coger un compromiso con el Marítimo. Y en eso de estrategias y de compromisos - y menos con el Marítimo - nuestro municipio no parece desenvolverse muy bien. Se encuentra más a gusto con improvisaciones, luciendo el "pensat i fet" y buscando aparecer en los medios de comunicación.
       A diario dan ejemplo de ello. Por poner otro ejemplo, recientemente en el Tinglado nº 2 se programó una actividad de ocio, invitando a los valencianos a acudir para tomar unas tapas y unas cervezas. ¿Se promocionó entre los asistentes la posibilidad de aprovechar el desplazamiento para conocer el patrimonio histórico del Marítimo? Por supuesto que no. ¿Se les invitó a pasearse por la dársena interior? Afortunadamente no, porque si lo hubieran hecho, hubieran lamentado que en un paseo que podría ser muy agradable, los edificios que albergaron los equipos de la Copa del América, les negaban contemplar el mar.
      Son oportunidades que se pierden y eso no se puede permitir. Claro que si se promociona el Marítimo se corre el riesgo de que todo el mundo compruebe que es uno de los barrios que ofrecen mayores y mejores oportunidades a la ciudad, repito, siempre que ésta no le obligue a perder sus raíces marineras. Y eso, claro supondría un  compromiso y una estrategia.
      A la vista está que prefieren las cosas mal hechas, a pesar de que seguro que saldrán más caras.

sábado, 23 de febrero de 2013

OLVIDO MUNICIPAL


     En mi anterior artículo, denunciaba el olvido del Ayuntamiento de Valencia por el Museo Marítimo que fue creado en sesión plenaria municipal en febrero de 1971. 
     No es el único pues, desde la anexión de la Villanueva del Grao y del Pueblo Nuevo del Mar a la ciudad de Valencia en el año 1897, la historia está jalonada de olvidos. Sin embargo y por su repercusión en la calidad de vida de los vecinos del Marítimo, se hace necesario denunciar el olvido en la limpieza de las calles; el olvido del patrimonio histórico; el olvido en erradicar los focos de marginación que impiden la normal convivencia; el olvido en la concesión de las necesarias licencias que permitan la rehabilitación de las viviendas... y así se podría continuar citando una serie de olvidos que provocan el deterioro del barrio y la merma en las condiciones de convivencia.
     Los representantes del Ayuntamiento gustan de escudarse en el silencio o en argumentaciones jurídicas insostenibles. Ambas posturas pretenden que el tiempo pase, convencidos que cualquier retraso juega a su favor. De vez en cuando nos sorprenden con acontecimientos que sólo buscan primeras páginas en los medios de comunicación, pues no obedecen a estrategia alguna, como algunos de los actos programados en el Tinglado nº 2 del puerto.
     Esta claro que ante esta política municipal, es necesario que la sociedad civil se articule para defenderse y, en este aspecto es digno de mencionar, aplaudir  y agradecer la labor que vienen realizando los colectivos encuadrados en las iniciativas "UNITS PEL CABANYAL" y "PACTO POR EL MAR", que reclaman soluciones para el futuro de un barrio que, como nunca me cansaré de repetir, ofrece las mayores y mejores oportunidades para la ciudad, siempre y cuando ésta no le obligue a perder sus orígenes que nacen en el mar.    

miércoles, 20 de febrero de 2013

MUSEO MARÍTIMO DE VALENCIA

           El Pleno del Ayuntamiento de Valencia, en sesión de 4 de febrero de 1971, aprobó la creación de un Museo Marítimo. ¿Lo sabía Vd. o lo recuerda? No se preocupe, hay numerosas pruebas para confirmar que en el Ayuntamiento tampoco.
          Tal vez por eso, un poco de historia no venga mal.  
           En diciembre de 1974 quedó inaugurado dicho Museo en los bajos de las Torres de Serranos, hasta tanto se instalara definitivamente en las Reales Atarazanas del Grao.  Y allí estuvo hasta el año 1994 en que los fondos fueron trasladados a dos naves de las referidas Atarazanas. A partir de esa fecha, por unas cosas u otras, se fueron retirando las piezas y diseminándolas por distintos almacenes municipales hasta que el Museo Marítimo desapareció y cayó en el olvido donde, como he dicho al principio, continua.
            Es indiscutible que su sede natural son las Reales Atarazanas del Grao, cinco naves cuya participación en la historia marinera de la ciudad lo reclaman insistentemente. Estamos hablando de uno de los monumentos más antiguos e importantes de la ciudad, condenado actualmente a albergar una serie de exposiciones sin ningún tipo de hilo conductor.
            No me cansaré nunca de reivindicar que el Marítimo es el barrio que ofrece mayores y mejores oportunidades a la ciudad, siempre y cuando no lo condenen a olvidar sus raíces: el mar. 
            La recuperación de las Reales Atarazanas para instalar el Museo Marítimo de Valencia sería una buena medida. La exposición de los fondos encontrarían en las cinco naves el mejor marco para contar la historia marinera de la ciudad.
           No es difícil aventurar que su cercanía a la dársena interior del puerto, junto con una adecuada promoción, también entre los cruceristas que arriban a nuestra ciudad, lo convertirían en el museo más visitado.
         ¿Qué razones pueden existir para que no se inicien las acciones que permitan la recuperación del Museo Marítimo?  Que cada uno piense lo que quiera.  

viernes, 15 de febrero de 2013

EL FÚTBOL NO ES SÓLO PASIÓN

     Ayer, camino del estadio Ciudad de Valencia, sentí que muchos recuerdos se daban codazos para disputarse mi memoria.
     ¡El Levante UD iba a disputar su primer partido en la Liga Europea! Todo un acontecimiento, impensable años atrás. Tal vez por eso, el comentario más escuchado en el tranvía - imagino que también en el autobús - era el de: "Si mi padre/abuelo/tío/hermano... levantara la cabeza, no se lo creería".
     Porque el futbol es pasión - qué pocos seríamos capaces de soportar o emocionarnos con un partido en el que no jugara nuestro equipo - . Pero no sólo es pasión. También son recuerdos; vivencias; imágenes ya amarillas... Historias individuales cuyo conjunto forma parte del patrimonio del club. De la misma manera que el club forma parte del patrimonio y anecdotario familiar.
     El adelanto de la hora de la comida. La seriedad  o explosión de jubilo en la cena - dependiendo del resultado, claro -. La radio conde Paco Gandía nos hablaba de sus mimbres, sus cestos y sus yunques de la adversidad. Las instrucciones íntimas para el último viaje... Tantos y tantos momentos agradables que me acompañaron en el trayecto, junto con el cariñoso y reconfortante recuerdo de todos cuantos no han podido vivir esta nueva hazaña del Levante UD.

miércoles, 13 de febrero de 2013

EL MARÍTIMO: UNA OPORTUNIDAD PARA LA CIUDAD

     Valencia puede asomarse al mar por varias vías. Si lo hace siguiendo la rectilínea avenida del Puerto, llega al Grao que, junto con el Canyamelar y el Cabanyal, son los tres barrios que suelen conocerse como El Marítimo. Tres núcleos distintos que se extienden paralelos al mar que marcó su pasado y ¡ojalá! inspire su futuro. 
      El Marítimo es un barrio vivo y, además, una gran oportunidad para la ciudad… siempre y cuando ésta no le obligue a olvidar su origen: el mar. 
       Jaime I el conquistador, hace ocho siglos, singularizó el caserío existente con el nombre de Villanueva del Grao y lo convirtió al cristianismo erigiendo un templo dedicado a la Virgen María. Las Reales Atarazanas completan el conjunto histórico. Cinco naves levantadas en el siglo XIV para construir embarcaciones. Constituyen un importante conjunto histórico-artístico que reclama en silencio albergar los fondos del Museo Marítimo y, de este modo, reconciliarse con su pasado marinero.
       Aquel modesto Grao, con el paso del tiempo, se ha convertido en el puerto más importante del Mediterráneo español. En su entrada principal, el Edificio del Reloj, vigila las tranquilas aguas de la dársena donde se reflejan los tinglados modernistas y el edificio Veles y Vents, que Chipperfield concibió blanco, de airosas líneas horizontales.  
      Cerca de allí, la playa ofrece su atractivo durante todo el año. Invierno y verano. Día y noche. Llueva o haga sol. Andando el Paseo Marítimo o la orilla, a diario, la playa convoca ciclistas, paseantes, maratonianos, enamorados, Erasmus